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Concreta 07

Editorial: Las trampas del ornamento

Adolf Loos estaba en lo cierto cuando en 1908 afirmó que la humanidad es esclava del ornamento. Con lo que probablemente no acertó es cuando, por la misma razón, lo condenó a «signo de degeneración estética y moral». Sin embargo, el arquitecto veía una posible salida en el movimiento moderno: «lo que constituye la grandeza de nuestra época es que es incapaz de realizar un ornamento nuevo», dijo. «Hemos vencido al ornamento».

La modernidad, según Loos y sus seguidores, tendría que dar lugar a un mundo hecho de objetos puros, el diseño de los cuales procurase un acceso directo a su entidad real y su función. Los objetos desornamentados y sin artificios son los que, asimismo, tenían que proporcionar una nueva humanidad. De ahí el moralismo de Loos contra el ornamento, hasta llegar a considerarlo prácticamente como un crimen y una obra de delincuentes.

No hace falta insistir ahora en el fracaso del proyecto moderno. En todo caso, lo que sí que queremos subrayar es que la posmodernidad también falló cuando se volcó nuevamente sobre el ornamento, abrazándolo en este caso desde el hedonismo y hasta la frivolidad. En este sentido, es probable que modernidad y posmodernidad no sean sino la cara y la cruz de una misma definición de ornamento.

Lo que pone en juego la última entrega de Concreta es, en cambio, la posibilidad de renovar el entendimiento de la práctica artística con un nuevo enfoque sobre la cuestión ornamental. Según la aportación seminal de Alfred Gell, en el ornamento se encuentra una suerte de grado cero de la artisticidad. Así, mientras que, con la modernidad, lo básico en arte se buscaba mediante el reduccionismo formal, desde una perspectiva performativa y material, lo básico del arte se encontrará en la dirección contraria, eso es, en su sinuosidad.

Es en este sentido que en un momento determinado de su carrera Daniel Buren reivindicó el legado de Cézanne en lugar del de Duchamp. Según el artista, la aproximación exclusivamente conceptual y lingüística del último no llega a resolver el problema del objeto. En esta línea resuenan las palabras que Juan José Lahuerta recupera de la visita de Gasquet y Cézanne al Louvre, en la que se muestra a un Cézanne más seducido por lo táctil de la pintura que por lo meramente visual.

En las siguientes páginas, encontramos el ornamento manifiesto en su profusión material de la mano del trabajo artístico de Gabriela Kraviez. En sus dibujos parece actualizarse la ambigüedad misma donde se basa el motivo ornamental, entre la aparente repetición y su inescrutabilidad visual. Una suerte de complejidad rudimentaria y primigenia la encontramos también en los paisajes dibujados de Prabhakar Pachpute, así como se manifiesta en todo su esplendor en los de Jordi Bernadó, que consiguen una fuerte personalidad a base de una búsqueda incesante de la contradicción.

Un caso aparte es la recuperación de una entrevista de José Díaz Cuyás a José Luis Castillejo, poeta y pintor, miembro de Zaj —prologada por Sandra Santana— que ofrece una lectura considerablemente chocante del colectivo, cuando a finales de los ochenta procedió a interpretarlo desde la perspectiva del formalismo greengberiano. En este caso no se habla propiamente de ornamento, pero es indudable que la ambigüedad continúa estando presente en este documento hasta día de hoy inédito.

Es en «lo complejo, lo ambiguo y lo multitudinario» donde se encuentra, según Gell, el telos del arte. La definición que este hizo con sus textos de los años noventa sobre el objeto artístico como objeto con capacidad de actuación y, por lo tanto, de mediación, es una aportación seminal en ese sentido. Según el antropólogo, un objeto ornamentado es un objeto que ante todo busca actuar sobre un ser humano, para así vincularlo, encantarlo, atraparlo.

Thomas Golsenne se sitúa al hilo de esta reflexión, cuando plantea la ornamentación de las armas ya no como un suplemento estético, sino precisamente como aquello que les hace aumentar la eficacia. Teresa Lanceta añade que, efectivamente, «el ornamento tiene la posibilidad de transformar en cualquier circunstancia aquello que toca». En su lado opuesto encontramos el análisis de Oier Etxeberria sobre los modos de la industria cultural para conseguir fenómenos musicales de apariencia única y pegajosa, que al mismo tiempo son fenómenos preparados para dar continuidad y hasta festejar «que el mundo es lo que hay y que está bien que así sea».

Ya sea para dar continuidad al statu quo como para entablar nuevas luchas el arte tiene poder de actuación, pero es a través del ornamento donde se expresa su potencia más genuina, es decir, su intencionalidad para pasar a la acción. En este sentido, Loos estaba en lo cierto: el ornamento nos tiene atrapados.

En todo caso, hoy en día no parecería viable encontrar una alternativa en la depuración formal del arte. El arte moderno sería interpretado como un caso singular de ornamentación anémica más que como una ausencia de ornamento. Al mismo tiempo, a la luz de la agencia del arte, tampoco parece satisfactoria la perspectiva blanda con que la posmodernidad interpretó al ornamento, tal y como expone el texto de Marisa García Vergara.

Contrariamente, es en la misma condición performativa de la agencia ornamental —en esta sujeción inevitable al objeto— donde encontramos alguna capacidad para lo humano. Artistas de todo el mundo abandonan los new media para volver su mirada hacia el motivo ornamental, el trabajo manual y las tradiciones populares. Y es significativo que en ningún caso se interpreten estos desde la fijación. Tal y como Golsenne recupera de Gilles Deleuze, lo ornamental es en esencia una estética de la diferencia.

Revista

Concreta 00

Concreta 00 (otoño 2012) reflexiona sobre otros modos, manifestaciones o formas de montaje fundamentales para pensar la imagen, y que tienen que ver con los conceptos de edición, seriación y copia. Cuenta con la colaboración de José Emilio Burucúa, Laura Malosetti, Enric Mira, Matthew Fuller, Damián Ortega, Pablo Lafuente, María Berríos, Max Schumann, Óscar Faria, Álvaro de los Ángeles, Milene Trindade y Oriol Fontdevila; así como de los artistas Ahmad Hosni, Yuri Shibuya, Xisco Mensua y Superflex.

Concreta 01

Concreta 01 (primavera 2013) recoge una serie de ensayos, conversaciones y proyectos que se aproximan a la idea de desplazamiento entendido no solo como traslación, movimiento u oscilación, sino como posicionamiento estético y político en la práctica artística contemporánea que investiga el territorio como lugar de lo común y espacio de diálogo, pero también como lugar de confrontación. Cuenta con la colaboración de Jean-François Chevrier, Lluis Benlloch i Calvo, Esteban Pujals, Enrique Vila-Matas, Graciela Carnevale, Nacho París, Ângela Ferreira, Jürgen Bock, Marie José Mondzain, Peio Aguirre, Laura Vallés, Maia Creus y Alberto López Cuenca; así como de los artistas Xavier Ribas, Anna Boghiguian y Carla Filipe.

Concreta 02

Concreta 02 (otoño 2013) reflexiona sobre el rastro y el rostro, así como las experiencias del tiempo y la disposición performativa del arte para ir mas allá de la producción de objetos y plantear acciones. No se trataría ya de cómo hacer arte sino de qué hacer a través del arte. Cuenta con la colaboración de Liz Kotz, Lola Hinojosa, Maria Muhle, Teresa Lanceta, Ricardo Basbaum, Thierry de Duve, Lorena Muñoz-Alonso, Víctor del Río, Mela Dávila, Nataša Petrešin-Bachelez y Enric Mira; así como de los artistas Yto Barrada, Vicente Tirado, Oier Etxeberría y Hans-Peter Feldmann.

Concreta 03

Concreta 03 (primavera 2014) establece un recorrido entre la ficción, el recuerdo y la historia. Los artículos aquí reunidos invitan a volver al estilo, al matiz, a la individuación, es decir, a la fragilidad de un momento de cristalización de las experiencias. Cuenta con la colaboración de Vicente Ponce, Florencia Garramuño, Hasan G. López, Imma Jansana, Railuca Voinea, Alexandra Pirici, Manuel Pelmuș, Xavier Antich, Joan Fontcuberta, Kobena Mercer, Juan Pérez Agirregoikoa, Moyra Davey, Bárbara Rodríguez, Joana Hurtado, Beatriz Herráez, Philippe Artières, Joaquín Vázquez, Mar Villaespesa y Verónica Francés.

Concreta 04

Concreta 04 (otoño 2014) surge de una serie de cuestiones que tienen que ver con la apertura de espacios de posibilidad y desvíos en el espacio político: acciones singulares y propuestas de actuación comunes frente a fuerzas reaccionarias que tratan de imponer valores, crear sentidos, imprimir direcciones. El número cuenta con la colaboración de Marina Garcés, Miren Jaio, Clémentine Deliss, Niño de Elche, Jeff Wall, David Campany, Cabello/Carceller, María Virginia Jaua, Peter Pál Pelbart, Mauro Restiffe, Bleda y Rosa, Carles Guerra, Pascale Féghali, Sonia Fernández Pan y el colectivo Mujeres Creando.

Concreta 05

Concreta 05 (primavera 2015) recoge una serie de ensayos, conversaciones y proyectos que reflexionan sobre la aparición y la desaparición de las imágenes, es decir, cuestiones que tienen que ver con la iconoclastia, la profanación y el vandalismo. Cuenta con la colaboración de Pedro G. Romero, Pablo Lafuente, Jacques Rancière, Geoff Cox, Harold Berg, Ellef Prestsæter, Michael Murtaugh, Nicolas Malevé, Matthew Fuller, Dario Gamboni, José Díaz Cuyás, George Didi-Huberman, Andrea Canepa, Lourdes Castro, Alexander García Düttmann, Asier Mendizabal, Alberto López Cuenca, María Torres Martínez y Xavier Arenós.

Concreta 06

Concreta 06 (otoño 2015) plantea una reflexión en torno al espacio expositivo como lugar asentado y privilegiado para que el arte suceda o se active, así como sobre la condición material de la obra de arte, de su significación y de las relaciones que establece con diferentes contextos y públicos. Concreta 06 cuenta con la colaboración de Lucy R. Lippard, Mar Villaespesa, Tamara Díaz Bringas, Fernando López García, La Ribot, Peter Osborne, Edit András, Goshka Macuga, Anna Boghiguian, Grant Watson, Roman Ondák, Mireia c. Saladrigues, Antonio Menchen, Laura Vallés, Jaime Cuenca e Imogen Stidworthy.

Concreta 07

Concreta 07 (primavera 2016) propone una renovación del entendimiento de la práctica artística a través de un nuevo enfoque sobre la cuestión ornamental entendida como fuerza capaz de subvertir jerarquías visuales, sociales y políticas, y de plantear una serie de relaciones colectivas a partir de la cotidianidad. Cuenta con la colaboración de Marisa García Vergara, Teresa Lanceta, Lía Nin, Paulapé, Thomas Golsenne, Alfred Gell, Gabriela Kraviez, Jordi Bernadó, Oier Etxeberria, Sandra Santana, José Luis Castillejo, José Díaz Cuyás, Juan José Lahuerta y Prabhakar Pachpute.

Concreta 08

Concreta 08 (otoño 2016) reflexiona sobre las derivas de la filosofía de la fotografía donde la disciplina se entiende no solo como objeto de investigación —como imagen y práctica— sino como objeto teórico. Este cambio de estatus fenomenológico convierte a la fotografía en un modelo para pensar cuestiones éticas, políticas, antropológicas o epistemológicas que son cruciales en nuestro contexto social y cultural tanto presente como futuro. En este sentido, la fotografía ya no se enfocaría solo como imagen sino, ante todo, como un campo de relaciones donde se entreveran praxis y medios. Cuenta con la colaboración de Enric Mira, Claudia Andujar, Pablo Lafuente, Alexandra Moschovi, Mauricio Lissovsky, Miguel Benlloch, Ariella Azoulay, Teresa Arozena, Christopher Williams, Vilém Flusser, Paco Inclán, Greta Alfaro, Rafael Barber, Iris Dressler y Pedro G. Romero.

Concreta 09

Concreta 09 (primavera 2017) recoge una serie de conversaciones, materiales y textos que reflexionan sobre la idea del cuidado como condición interdependiente para la vida de humanos, no-humanos y más-que-humanos, es decir, como potencia para hacer visibles y tangibles los vínculos y las historias que nos unen entre nosotros, a los objetos y a los espacios. Relaciones prestatarias de un contexto político, socioeconómico y cultural que nos permite imaginar un tejido de vínculos tan complejo como diverso. Cuenta con la colaboración de Donna Haraway, Fabrizio Terranova, Soledad Gutiérrez, Ramón Lapiedra, María Puig de la Bellacasa, Maria Thereza Alves, Hamish Fulton, La Taula per la Partida, Eduardo Molinari, Laura Vallés, Agar Ledo y Alice Mortiaux.