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Revista

Concreta 12

La revista podría empezar con esta cuestión: si la aparición del cine provocó un cambio de pensamiento, en el pensamiento, ¿qué mutaciones propondrían la imagen digital y lo virtual?

Sin embargo comienza en una escena de Cemetery of Splendour de Apichatpong Weerasethakul, estamos viendo un paisaje tropical y x personas, separadas, de espaldas, buscan un lugar para mirar, no lo encuentran, se mueven, escogen otro, hay un momento de suspensión pero la imagen acaba pronto y se disipa, y todo vuelve a empezar. El cine quizás está ahí: pararse a mirar, fijar la atención, elegir la proyección. Cristalizarla. Proyectarla. Remezclando memoria(s) y presente(s). Actualizándola.

Pararse a mirar (y sin embargo hay cosas que no se miran).

Pero quizás está en el movimiento, en el traslado, en el interlineado, en el puro desplazamiento, en la huella del píxel desplazado (y aquí se desplaza el texto), en el mero tiempo, en su desarticulación (la del tiempo unitario), en el montaje. Tiempo de atención y afección. Tiempo de montaje. Ritmo. Ritmos.

Comienza en un tren, viajamos con Vicente Ponce a entrevistar a Pere Portabella, nos cuenta que es cineasta porque se salió del cine, le preguntamos por la forma útil hoy, nos habló de usuarios. Nos dijo que la memoria es imprescindible, como lo es no moverse del presente. Convocamos entonces, con Manuel Asín y Daniel Pitarch, a Glauber Rocha.

Especulamos, conscientes del poder de la imagen para construir el mito, la historia, el porvenir, con la invención de un dispositivo que sea un momento colectivo. Un tiempo. Una relación. Una lectura. Una potencia. Un proceso. Varios. Quizás sea eso el cine, una profecía de momentos por venir, entre, con, otros. Un multiplicarse, un disolverse, juntos.

Inventar el momento. ¿No es lo que nos deja mirar el ojo digital de Virginia García del Pino y nos relata Álvaro de los Ángeles? ¿No es la invitación de Natalia Marín a habitar superficies imaginadas?

Hacer visible lo invisible, más real que lo real. Como en Vampir Cuadecuc, ¿recuerdas ese murciélago que se desplaza por sus raíles de hilo de pescar? Como poner en escena Andrei Rublev (Societat Doctor Alonso), quedándonos en lo esencial, tiempo, imagen, oralidad. La misma que proclama María Salgado en palabras de Isabel de Naverán, que son palabras, de otros, nuestras. Si internet es una lengua que hablifica la escritura qué no hará con la imagen.

Mostrar el artefacto es reivindicar la presencia, los afectos, las diferencias, el tránsito. El ritual, la magia. Lo funcional. Mostrar el artefacto, el maquillaje, es invocar el ahora, el durante. Como en ese baile de Glauber Rocha, ritual y político, como ese eco en la cueva de Palomera, bárbaro, difuso.

Si todas las experiencias posibles están mediadas el reto es provocar otros estímulos, otras (re)configuraciones, otros usos, otros contextos. Aunque el medio propone realidad, mantenemos el poder de (re)construirla. El artefacto nos es dado, pero tenemos la capacidad de imaginar y componer lo real.

El número compila proyectos, ideas, tesis que están siendo, que ya fueron o que serán (tal vez), sin jerarquías. Presente, pasado, futuro. Instantes-ahora, políticos, que se leen en papel, dispositivos electrónicos portátiles, de sobremesa o pantallas planas, en simultáneo.

Y fantaseamos que esta revista es una película que se está haciendo cada vez que alguien la cuenta, cuando el Laav_ imagina su siguiente plano, cuando Patricia Pisters enciende su ordenador para dialogar con Andrés Duque, en el momento que ese niño dice que no necesita ver las fotos porque «ya» las ha visto al disparar, Narciso o la princesa de Uncle Boonmee se miran en el lago, tú creaste el reflejo, sin ti no podría haberlo hecho, imagen bifaz, imagen-tiempo.

Pero quizás está en el movimiento, en el pasaje, entre-lineado. Al mismo tiempo en tu pantalla y en la mía. Iguales pero diferentes. Sin referentes. Imagen-flujo.

Está siendo mientras discutimos sobre la traducción de perfectibilidad, el cine ensayo de Christa Blümlinger, la imagen-proceso que nos subraya Miguel Ángel Baixauli o el «cine segundo» de Christine Buci-Glucksmann.

Alguien dijo que somos hacedores de imágenes involuntarios, ¿o tal vez seremos haces de imágenes? Alguien que el cine está en los vídeos caseros o en las imágenes satelitales. No en el disparador, sino en la apropiación, la descontextualización, la reutilización, el programa de edición, la remezcla. Tal vez somos cristalizadores de situaciones, de imágenes o más bien personas-cristal. Haces. Lo que no se ve. Nos contaban que el ruido pertenece a los pobres, y a mi me parece que es válido tanto para la imagen como para el sonido. Entonces, párate, escucha tres minutos y sigue leyendo, ¿en qué película vibras?

Lo que no se ve lo muestran Daniela Ortiz y el colectivo Los ingrávidos. Lo que no se mira nos enseñan a verlo los pueblos indígenas, alejados de la imagen-marca, a los que nos introduce Video nas Aldeias.

Augusto es tikuna, vive en la selva amazónica, se refiere a lo que nosotros diríamos que «no se ve» como que «no se mira», sitúa la decisión de mostrarse a lo que «no se ve», porque mantiene su autonomía y su subjetividad, porque el acto de mirar es una decisión compartida, relacional.

Una revista que se aprehende con el cuerpo. Se prende. Inacabada. Incompleta. Una lectura en busca de un formato. De un tiempo que conjure otra experiencia. Una editorial que no lo es. Una película que no se mira. Una presencia. Pura materia, lenguaje, cine. Una edición que es un lugar construido en pasado para un futuro que es un presente común. Una pregunta sostenida in continuum: ¿qué es el cine por venir?

Leíamos una vez en un muro de una gran ciudad: «no te detengas donde no se pueda amar». Quizás ahí está la clave hacia donde debemos focalizar la atención y detenernos. Y por tanto construir lo real, pensamiento, encuentros, mundos, imágenes o cine, esos instantes-ahora.

Y es que quizás seguimos imitando, preguntándonos, buscando el gesto del cine que ya no está, cuando lo que tal vez deberíamos hacer es proyectar (en) el movimiento que está siendo y que se disipará en la próxima pantalla, y entonces por la grieta entra un haz rojo vino diamante, y entonces la revista se colorea, se enrojece, vino, diamante.

*Una edición hecha a cuatro manos con Miguel Ángel Baixauli.


Concreta 12

Intercambio

En esta conversación Pere Portabella pone la responsabilidad en el centro del hacer cine ahora, y apunta a la necesidad de un trabajo colaborativo que permita romper cánones y plantear alternativas.

Contexto

Miguel Ángel Baixauli reflexiona sobre la circulación contemporánea de cuerpos e imágenes y apunta a la potencia de la imagen-proceso en tanto cuerpo vivo y experiencia encarnada.

Intercambio

Patricia Pisters y Andrés Duque analizan la cultura del audiovisual en la era de la simultaneidad y de las pantallas en la que el cine trasciende el soporte, el medio y el lenguaje para convertirse en cuerpo.

Materiales

El autor analiza el trabajo fílmico de Virginia García del Pino como ensayo, ofreciendo nuevas maneras de mirar una realidad mil veces transitada y mostrando los trucos de la imagen como forma de resistencia ante los discursos establecidos.

Traducción

Manuel Asín y Daniel Pitarch presentan fragmentos textuales sobre el film Cabezas cortadas, rodado en Cataluña en 1969, en la que Glauber Rocha aborda la lucha entre movimientos latinoamericanos y las diversas formas de dictadura y represión.

Materiales

La autora plantea el trabajo de las imágenes como una «forma de pensamiento» que se articula a diferentes niveles y en diferentes tiempos, resultado de un proceso complejo en el que lo percibido es inseparable de lo recordado.

Contexto

Las variaciones del personaje de Boonmee de Apichatpong Weerasethakul permiten a Christa Blümlinger teorizar acerca del vínculo que emerge entre la función del cine y la lógica, también compositiva, de la memoria.

Materiales

El artículo analiza el trabajo fílmico realizado durante más de treinta años por el colectivo Video Nas Aldeias con una serie de pueblos indígenas de Brasil, haciendo visible la complejidad y multiplicidad de los pueblos originarios.

Entreacto

Chus Domínguez y Belén Sola presentan las diversas experiencias y aprendizajes que definieron los ejes de trabajo de Laav_: el Laboratorio de Antropología Audiovisual Experimental desarrollado en el MUSAC, León.