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Revista

Concreta 04

Con este número Concreta celebra dos años desde su aparición en noviembre de 2012. Definida en sus inicios como plataforma de resistencia en un paisaje en quiebra social y cultural, durante este tiempo ha tratado de trabajar en las grietas de lo espectacular, abriendo un espacio de pensamiento y debate sobre prácticas estéticas y políticas necesarias para entender nuestra compleja contemporaneidad.

Si Concreta propone acción, situación y contexto [1], el quinto número de la revista surge de una serie de cuestiones que tienen que ver con la imaginación política de un mundo imposible ya de representar, y de un tiempo propicio al desmoronamiento de universales absolutos (Estado, Progreso, Cultura, etc.), que estructuraron una modernidad que ha tocado a su fin. Cuestiones que tienen que ver con la apertura de espacios de posibilidad y desvíos en el espacio político: acciones singulares y propuestas de actuación común frente a fuerzas reaccionarias que tratan de imponer valores, crear sentidos, imprimir direcciones. Porque el espacio común es plural y nunca es fijo, sino móvil, resistente a la homogeneización. En una conversación con
David Campany incluida en este número, el fotógrafo Jeff Wall analiza su trabajo a la luz de la práctica de Garry Winogrand quien muchas veces hacía fotografías sin mirar por el visor de su cámara, aceptando que los acontecimientos son breves concatenaciones de energías humanas o animales formándose erráticamente. A pesar de su elaboración teatralizada la obra de Jeff Wall también habla de acontecimientos fortuitos, de diferentes modos de existencia que aparecen en algún momento del proceso. Las artistas Cabello/Carceller indagan en su conversación en la capacidad del arte de activar relaciones, transformar puntos de vista o mostrar la inadecuación de ciertos escenarios inacabados o personajes extraños que no se avienen al mandato social.

Peter Pál Pelbart y Marina Garcés desde la filosofía y Allan Sekula desde el ensayo fotográfico están en el origen de este número, pues su práctica discursiva nos permite entender que el mundo no está dado ni garantizado, y que depende de la situación afectiva de las partes, de un deseo conjunto, en una realidad que está continuamente haciéndose. Frente a cualquier verdad universal se erigen seres singulares que instauran relaciones variables, acontecimientos ínfimos, ocurrencias discretas. ¿Qué imágenes nos afectan en un mundo común? ¿Qué es lo que ve la visión periférica frente a la visión frontal? le preguntamos a Garcés. ¿Cómo hablar de diferentes modos de existencia en un mundo que tiende a la uniformización y a la clausura? le preguntamos a Pál Pelbart. Carles Guerra repasa los modos de hacer (políticos) de Allan Sekula y rinde homenaje a un artista que entendió la capacidad de la imagen como medio para desvelar historias ocultas del capital transnacional y su profunda repercusión en la modulación de nuestro espacio social.

Miren Jaio desde la crítica, Clémentine Deliss desde la práctica comisarial y artística y Pascale Féghali desde la dirección fílmica nos proponen reflexiones sobre propuestas artísticas en contextos espaciotemporales (culturales, sociales y políticos) precisos. Cuestiones de identidad y sus contranarrativas en Euskadi a finales de siglo XX, prácticas culturales colaborativas en el Dakar de los años noventa y un festival de artes escénicas y performativas en Beirut a finales de la misma década nos hablan de situaciones en las que una suma de singularidades intervienen en la instauración de un territorio común, abriendo espacios de trabajo en contextos sociales especialmente frágiles.

En la sección Carpeta dos propuestas situadas en la historia y en sus espacios de conflicto entienden la imagen como cruce de fuerzas. El funeral de Oscar Niemeyer como funeral de Estado, fotografiado por Mauro Restiffe, marca un acontecimiento de suma importancia que pone la modernidad como utopía social en el centro de su poética, pero hace evidentes las contradicciones de esa promesa de transparencia e igualdad, mostrando los espacios de Brasilia como lugares de representación de la autoridad y del poder. En el caso de Bleda y Rosa es la Guerra de la Independencia en España con sus promesas ilustradas el pretexto para unas imágenes y unos relatos posibles frente al gran relato histórico, ecos del pasado que resuenan en el paisaje del presente. Otra concatenación de imágenes se precipita en el Cúmulo del Niño de Elche mediante relaciones particulares, encuentros entre fragmentos de vida y experiencia, referencias de su estar en el mundo. El montaje de imágenes nos lleva a la palabra, a la conversación: Sonia Fernández Pan, en el cierre de nuestra revista, reflexiona sobre el diálogo en el arte como un modo de abrir los significados de este y sus posibles circulaciones.

Crear es resistir, resistir es tener la fuerza para des-crear lo que existe, ser más fuerte que el hecho que está ahí (Pál Pelbart de nuevo). Sin ayudas del Estado resistimos, gracias a nuestros colaboradores, al apoyo de los benefactores, de instituciones públicas y privadas y de nuestros suscriptores. Para ellas y ellos, y los que están por venir, van dirigidas estas palabras.




[1Como decía el filósofo Nicolás Sanchéz Durá, que presentó la revista en Valencia en 2012: «Concreta es como una carta que se envía a un grupo de amigos y simpatizantes; una llamada que crea una comunidad espiritual en su derredor. Una comunidad que, parafraseando a Benedict Anderson, es imaginada por cuanto sus miembros no se ven cara a cara sino que se suponen. Pero no por ello los vínculos que les vinculan son precarios, menos reales. Porque en este caso, lo que pretende Concreta, creo, es crear no solo una comunidad de espíritu sino de acción». O como decía el historiador del arte José Díaz Cuyás, que la presentó en Madrid: «Concreta asume el debate de los últimos años, no como representación sino como acto (actuante, agencia); trata de entender la imagen no solo en situación, en su contexto, sino entender cada imagen como situación, como un cruce de fuerzas o una escenificación de valores (de muy distinto orden: simbólico, político, económico, afectivo).


Concreta 04

Contexto

Marina Garcés plantea un espacio social definido por los vínculos entre cuerpos implicados, superando la ficción del espacio abstracto y el sujeto representativo propios de la modernidad.

Miren Jaio da cuenta de los últimos años del contexto artístico del País Vasco a través de un acercamiento al paisaje, entendido como fondo y atravesado por los conflictos y tensiones de un sujeto colectivo.

A través del relato subjetivo Clémentine Deliss reconstruye la trayectoria de una serie de iniciativas culturales experimentales en Dakar a principios de los años noventa, mostrando la complejidad y las paradojas de las prácticas colectivas.

A través del relato subjetivo Clémentine Deliss reconstruye la trayectoria de una serie de iniciativas culturales experimentales en Dakar a principios de los años noventa, mostrando la complejidad y las paradojas de las prácticas colectivas.

Intercambio

David Campany y Jeff Wall conversan sobre la infinidad de posibilidades que la fotografía alberga cuando se encuentra en el dominio del acontecimiento, tanto en términos de composición pictórica como en contenidos posibles, susceptibles de convertirse en un tableau fotográfico.

Cabello/Carceller y María Virginia Jaua dialogan acerca de las relaciones formales entre la teoría y la práctica artística en el trabajo performático de las artistas vinculadas a nociones de archivo, procedimiento, ficción y experiencia.

Traducciones

El autor plantea, a partir del filósofo Étienne Souriau, una pluralidad de seres en un continuo proceso de instauración que define múltiples modos de existencia; un multiverso inacabado, contrario al proceso evolutivo basado en una única verdad universal.

Materiales

Pascale Féghali plantea las paradojas del archivo y se pregunta por las posibilidades de actualizar los relatos de prácticas experimentales como el Festival Ayloul, celebrado en Beirut entre 1997 y 2001, a partir de las relaciones que puedan volver a establecerse entre diversos vestigios de la acción.

Carles Guerra destaca la faceta militante de Allan Sekula, un artista que entendió siempre la práctica documental como el modo de hacer visibles a las personas frente al paisaje abstracto del capitalismo.

Entreacto

Sonia Fernández Pan reflexiona sobre la noción de diálogo entre los diferentes agentes del contexto artístico contemporáneo y cuestiona hasta qué punto una estructura discursiva deviene en una conversación.